5 Consejos: Evita conflictos en las fiestas familiares

Nos encontramos en una de las épocas más representativas del año, para muchos la navidad simboliza la alegría y la magia, para otros es un momento de nostalgia y de recuerdos, otras personas simplemente son indiferentes o no la disfrutan tanto, en cualquier caso, no podemos desconocer que Diciembre es un mes en el que las celebraciones abundan por doquier.

He querido compartir contigo estas 5 recomendaciones importantes,  bien sea que estés añorando estos encuentros familiares o que aunque trates de huir al final no logres escapar de ellos 🙂

 

1) No caigas en el juego de discutir:

Nada más propicio para generar discusiones que un grupo de familiares (de sangre o políticos) reunidos después de mucho tiempo! Este es un espacio en el que fácilmente pueden aparecer comentarios sarcásticos, reproches por sucesos del pasado, reclamaciones por episodios no resueltos o desahogos por algún sentimiento reprimido, las posibilidades incrementan potencialmente si hay desinhibidores como el alcohol de por medio. Ten presente lo siguiente:

    • Permanece muy atento a tus sentimientos y recuérdate constantemente que si hay algo que tienes por decir, este no es el mejor momento, tu mensaje seguramente no será recibido de forma adecuada y además vincularás innecesariamente a las demás personas de la celebración, propiciando tal vez opiniones que no vienen a lugar.
    • Si te dirigen comentarios ofensivos, reclamaciones o simplemente si alguien se empeña en tener algún tipo de conflicto contigo, respetuosa pero firmemente hazle saber que ese no es ni el momento ni el lugar y que con gusto pueden tocar el tema en otra ocasión, de manera amable hazle recordar que el objetivo de la reunión es compartir en armonía y que no vale la pena indisponer el ambiente de celebración. Si definitivamente no obtienes la respuesta esperada, cierra el tema y aléjate por un rato compartiendo con otras personas e ignorando a quien insiste en buscarte pleito.
    • Si se trata de un conflicto entre otras personas la solución es simple: Evita tomar partido y ni se te ocurra entrar a mediar, aunque tu intención sea buena, lo único que conseguirás es poner más leña al fuego. Si quieres hacer algo trata de cambiar el tema, enfocar la atención de los implicados en otra cosa como un juego, la comida o algo por el estilo.
2) No dejes que te bajen tu vibra:

Sea que te gusten las fiestas familiares o no, este es un momento en el que tu energía se puede ver afectada positiva o negativamente, nunca olvides que tu campo energético es tu más grande poder, pues tu vibración determina la realidad que experimentas y las cosas que atraes a tu vida, lo último que quieres  a vísperas de un nuevo año es estar vibrando bajo. Por esto, evita todas aquellas conversaciones que no generen valor y que no ayuden a elevar tu sintonía vibratoria: Política, economía, crisis, o peor aún, comentarios negativos, juicios o críticas a otras personas no aportan nada a tu vida así que ALEJATE de ello, es preferible que ayudes en las tareas de la cocina o que juegues con los niños a que te participes en ese tipo de conversaciones aunque sea solo escuchando. Por el contrario, compartir con los niños, recibir afecto sincero, disfrutar de risas y alegrarte con honestidad por los logros de los demás puede ayudar a subir exponencialmente tus vibraciones energéticas.

3) No caigas en la trampa de la falsedad:

En muchas ocasiones optamos por fingir emociones que no sentimos o por cumplir con los “protocolos y estándares sociales”  sin realmente querer hacerlo.  Si alguien o algo no te agrada es preferible que evites fingir y que simplemente apeles a la educación y al silencio, en otras palabras, siempre será mejor que des un saludo respetuoso pero discreto a alguien que no te cae bien, a que finjas que le extrañaste y que lo recibas con un gran abrazo y una falsa sonrisa; recuerda: tu sientes cuando alguien no es sincero contigo, así mismo, las otras personas también lo perciben, con seguridad te hará más bien ser coherente con lo que sientes y piensas que estar aparentando lo que no nace de tu corazón. Por otro lado, si algo te molesta es mejor evitarlo sin explicaciones ni justificaciones pero respetando las preferencias de los demás, por ejemplo, si se trata de una práctica religiosa que no compartes, simplemente no participes y guarda reserva, no tienes que emprender una batalla campal tratando de imponer tu opinión frente a los demás.  Aplica la norma del silencio, y permítete ser coherente con lo que piensas, sientes y haces, pon límites si alguien está vulnerando tus espacios, y finalmente, evita tu irrespetar a los demás.

4) No seas el sabelotodo:

Nada más incómodo para el directamente afectado y los espectadores que  una escena en la que alguien corrige a otro, esta es una actitud totalmente soberbia, no importa que se trate de un dato de cultura general, de una información personal que alguien esté “decorando” o de una palabra mal pronunciada, es algo incómodo para todos menos para quien corrige, pues finalmente parece no percatarse. Si quieres hacerlo con amor y por enseñar a la otra persona, entonces permanece en silencio y luego en privado comparte amable y respetuosamente la aclaración que consideres pertinente pero jamás hagas quedar mal a otras personas en público.

5) No hables más de lo que debes:

La explicación es simple, en cualquier tema personal y sensible que implique la vida privada de otra persona,  si nadie ha pedido tu opinión entonces resérvala. Si en definitiva es crucial dar a conocer tu punto de vista, pide primero permiso para expresarlo y no olvides que el respeto es la base de la comunicación sana.

Si te fue de ayuda no olvides darle me gusta en la publicación de Facebook y compartir. Muchas gracias por tu cariño!

¡Espero que disfrutes de las fiestas que se avecinan, te envío mucho amor y mis mejores deseos!