“Angel del Acantilado” Escuchar con el corazón

No te pierdas esta historia que nos demuestra que abrir el corazón es mágico y sanador, pero sobre todo, que siempre hay una segunda oportunidad aun cuando sentimos que todo está perdido.

Este australiano que vivía en un hermoso, pero también peligroso acantilado en la bahía Watson (costa pacífica australiana), logró a lo largo de su vida evitar el suicidio de cientos de personas solo abriendo su corazón y escuchando. ¿Cómo lo hizo?

Esta es la historia: Desde la comodidad de su casa en la que vivió por más de 50 años, cada vez que Don Ritchie veía a las personas al borde del acantilado decididas a terminar con su vida,  se acercaba suavemente y con mucha dulzura pero sobre todo, con el corazón abierto les preguntaba qué les ocurría… lleno de paciencia y de amor los escuchaba atentamente por todo el tiempo que fuera necesario, y luego, los invitaba a su casa a tomar una taza de té y a seguir hablando del tema…. Las personas finalmente accedían.

¿Por qué cambiaban de opinión aquellos que querían rendirse y terminar con su vida?

La respuesta es simple, porque se sentían apoyados, comprendidos, importantes y reconocidos por un extraño que simplemente estaba ahí para escucharlos desde el corazón. De esta manera, fueron cientos las personas que cayeron no precisamente al vacío, si no en las alas del hoy llamado “Angel del acantilado”. Don Ritchie nos abandonó a sus 86 años, pero antes, fue condecorado como Heroe Local en Sidney gracias a su vocación de pasar más de 50 años ayudando a los demás. En una de sus últimas entrevistas este hombre que es un ejemplo de vida, nos brinda una de las enseñanzas más hermosas que podamos recibir, él nos dice: «Nunca tengas miedo de hablar a aquellos que sientes que necesitan ayuda. Recuerda el poder de una simple sonrisa».

Las acciones cotidianas que pueden parecer tan simples, cuando se hacen desde el corazón, pueden llegar a hacer lo más importante: SALVAR UNA VIDA. Quise compartir contigo esta historia porque nos hace pensar, ¿qué tanto estamos escuchando y abriendo el corazón para dar una palabra amable y una sonrisa a quienes amamos y nos rodean? ¿cuántas veces peleamos y discutimos por cosas totalmente irrelevantes con las personas MÁS IMPORTANTES de nuestras vidas?… y más aún, ¿qué tanto estamos escuchándonos a nosotros mismos a nuestras necesidades, nuestros sueños y nuestros deseos?

Como siempre recibe todo mi cariño, un abrazo y bendiciones!